¿Relaciones peligrosas? ¿Relaciones tormentosas?
¿Quién no ha tenido una? ¿Quién no ha querido tenerla?
Porque si la tenemos, somos protagonistas. Porque las protagonistas siempre son bonitas o terminan siéndolo. Porque si somos bonitas, podemos todo. Y siguiendo esa extraña línea de pensamiento creemos >ilusamente< que, si él es malo, tenemos el poder de hacerlo cambiar.
¿Quién no ha tenido una? ¿Quién no ha querido tenerla?
Porque si la tenemos, somos protagonistas. Porque las protagonistas siempre son bonitas o terminan siéndolo. Porque si somos bonitas, podemos todo. Y siguiendo esa extraña línea de pensamiento creemos >ilusamente< que, si él es malo, tenemos el poder de hacerlo cambiar.
Nos gusta tener una de esas relaciones peligrosas quizás porque exponernos al peligro genera adrenalina y nos gusta esa sensación de vitalidad que emana, queremos sentir lo que nos pasa a nosotros realmente es amor. No logro separar la sensación de miedo con la emoción de sentirme al borde del abismo; de pensar que si no es hoy, que si no es con él, la oportunidad se va sin retorno. Tal vez sea porque pensamos que existe un único “amor de mi vida” que si lo vives y lo dejas ir nunca encontraras una nueva oportunidad.
No acepto ese último pensamiento en lo absoluto…no lo acepto y no lo aceptaré nunca aunque el día de hoy lo haya escuchado mil veces porque uno de mis amigos cree que nunca más volverá a sentir nada parecido a lo que ya sintió y vivió con su reciente ex enamorada. Y me jode la existencia que piense asi porque la tipa era una desgraciada, porque la relación estaba en un estado crítico y porque no había nada amoroso entre ellos en los últimos meses. Pero aún asi… me da cierta curiosidad. ¿Por que el éxito de estas relaciones peligrosas? Por que esta ese bichito de curiosidad y el deseo de tener una tan latente entre nosotros. Creo que uno a veces busca el amor en lugares equivocados (yo lo busco en todos lados pero solo lo encuentro en territorios oscuros) pero ¿Qué hace que nos equivoquemos de ese modo? Y es que a veces o casi siempre -tal vez sin ni siquiera percatarnos de ello - relacionamos muchísimo al amor con el dolor. Y si hemos sufrido mucho en una relación entonces eso es una señal.
Una cosa ya desagradable es pensar que solo una vez conocerás “el amor de la vida” ...pero pensar que el amor se puede medir dependiendo del efecto doloroso que causó en uno…eso si es algo de lo más perverso. Quizá porque desde pequeños, cuando creíamos que estábamos en un sueño, nos pellizcábamos para comprobar si es de verdad. En la vida real, cuando estamos enamorados ¿tambien necesitaremos una señal de que es verídico? En nuestros sueños El dolor te da esa señal de ser realidad… y en el amor quizás tambien esperamos que ver, sentir que realmente esta pasando.
Por eso, a veces, no quiero estar segura de que esta pasando realmente, prefiero soñar despierta:
Creer que todo eso que dices es cierto, que no eres malo, que no soy ninguna protagonista, que no te cambio, que no me cambias, que nos amaremos a morir hoy y que mañana seguirá cada uno por su camino buscando el nuevo “único” amor de nuestras vidas.


